Inflación: el gobierno, perdido en el laberinto de la dominancia fiscal

La inflación no deja de acelerarse mes a mes. En febrero la variación del nivel general de precios fue de 4.7% respecto a enero, y 52.3% respecto al mismo mes del año anterior. De esta forma, acumula 8.8% en los dos primeros meses del año. Aunque lo más preocupante es el rubro alimentos y bebidas, que se incrementó un 7.5% en febrero, acumula una suba del 12.8% en lo que va de 2022, y representa entre el 25% y 35% del gasto de los hogares, según la región.


Si bien desde el Ejecutivo tratan de poner un parche sobre otro, el problema se agrava cada vez más debido a que tal el problema no surge de la “especulación” de los empresarios, los grupos concentrados y “antipatria” y demás enemigos imaginarios que sostienen los economistas oficialistas en su discurso, sino que, tal como planteamos en CEEAXXI (2020), “los crónicos déficits fiscales a los que se encuentra sometida argentina nos ha llevado a alternar entre financiamiento vía endeudamiento o emisión monetaria. Ambas no han permitido sortear el problema de las altas tasas de inflación, las cuales generan mayor incertidumbre a nivel de políticas económicas”[1].


De esta forma, dada la dinámica fiscal de Argentina, cuando se “libera” (al menos parcialmente) al banco central (BCRA) del financiamiento monetario del déficit, el país debe incrementar su stock de deuda, dando lugar a la “aritmética desagradable”, concepto acuñado por Sargent y Wallace (1981)[2], quienes plantean que sin ajuste fiscal se puede tener un menor nivel de inflación en el período actual aumentando el endeudamiento, pero éste nivel de inflación se incrementará en el siguiente, porque cuando no haya posibilidad de seguir tomando deuda, el BCRA deberá volver al escenario de “dominancia fiscal”, cediendo sus funciones y convirtiéndose en un organismo emisor de billetes y monedas que compensen las necesidades financieras del Tesoro Nacional.


Asimismo, es importante recordar que Argentina ensayó un retorno a un escenario de dominancia monetaria durante los últimos meses del 2018 y hasta agosto del 2019, cuando el BCRA dispuso que la base monetaria no aumentaría y que cesarían los Adelantos Transitorios al Tesoro. Este programa, que el gobierno cumplió de forma satisfactoria logrando una desaceleración en los aumentos de precios, culminó tras las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 2019, desanclando las expectativas de los agentes y ocasionando que la inflación comenzara un nuevo período ascendente.


En este contexto, en el presente informe, realizado por nuestra Directora Ejecutiva, Eliana Scialabba y nuestro Director de Políticas Públicas, Jeremías Morlandi, analizamos la dinámica del mercado de dinero durante el gobierno de Alberto Fernández en un escenario de “dominancia fiscal”. Por un lado, estudiamos la evolución de la base monetaria neta de esterilización (que refleja el dinero en circulación), enfocándonos en la emisión realizada con objeto de operar con el Tesoro Nacional, como también su stock y su tasa de crecimiento, mientras que por otra parte analizamos la evolución de los pasivos remunerados del BCRA (déficit cuasifiscal) que actúan como instrumento de “contención” de la inflación. Además, se ensayan algunas explicaciones del retraso en el traslado de emisión a precios. Por último, calculamos la relación existente entre la base monetaria y los pasivos remunerados, a fin de mostrar como cada vez existe más deuda del BCRA por cada peso emitido. Esto se traduce en una presa de contención a punta de estallar, en la medida que el ratio se vaya incrementando, y la inflación continúe su tendencia alcista.


Para acceder al informe, hace click aquí.




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