La gente acelera consumos en el corto plazo para ganarle a la inflación

A pesar de la erosión de los ingresos reales debido a la alta inflación, el consumo privado se mantuvo con buen pulso en septiembre y esa situación podría prolongarse durante lo que resta del año.


Pero este incremento de las compras no está generado por una mejora de la actividad. Ocurre que la aceleración de los precios incentiva a la gente a consumir bienes y servicios en el corto plazo como estrategia para ganarle a la inflación. Aunque, a cambio de estas gratificaciones inmediatas, los consumidores resignan capacidad de ahorro.


Una posible explicación de este fenómeno "consumista" que se da en el segmento medio y alto de la población y que no cede a pesar de la violenta suba de precios se encuentra en el aumento de la velocidad de circulación del dinero, que agrega presiones adicionales sobre el nivel de precios.


"Los consumidores, sabiendo que a estas tasas de inflación pierden poder de compra día a día, aprovechan para gastar todo el ingreso en bienes durables o stockeables”, explica Eliana Scialabba, directora ejecutiva del Centro de Estudios Económicos Argentina XXI.


De acuerdo con esta visión, el consumo privado, que según el INDEC subió 10,7% interanual en el segundo trimestre del año, “solo podría complicarse” si ocurriera una mayor escalada inflacionaria como producto de las mayores restricciones que ya se están haciendo cada vez más visibles del lado de la oferta, advierte.


Por ahora, la curva positiva de los niveles de compra de la población mostró, en esa última suba del segundo trimestre del año (10,7%), la quinta expansión de los últimos cuatro años, acelerándose marginalmente respecto del trimestre previo. De esta forma, el consumo hoy se ubica en niveles similares a los de prepandemia.


​El análisis del Centro de Estudios Económicos Argentina XXI forma parte de un informe que analiza el comportamiento de las variables económicas más tradicionales para medir el consumo: las ventas en shoppings, supermercados y comercios mayoristas, la recaudación del IVA y el consumo de servicios públicos, entre otras. Todo, en base a datos oficiales.


Gastar los pesos lo más rápido posible​

“No se esperan cambios para el resto del año, solo será una carrera de gastar lo más rápido posible los pesos, lo que le da margen al Gobierno para mostrar números “favorables” de consumo.


​​"Mientras los asalariados formales no han sufrido grandes pérdidas, los informales o los de ingresos más rígidos sufren la mayor erosión del poder de compra”, agregó el informe del Centro XXI. El trabajo destacó que "en agosto los salarios reales, considerando privados registrados y no registrados y públicos, se redujeron un 8.9% interanual y 4.4% respecto de julio.

Más sombrío es el panorama del poder de compra de los hogares si en lugar de considerar el nivel general del IPC del INDEC se toma en cuenta la evolución de precios de alimentos y bebidas, rubro en el que los hogares, en promedio, gastan casi un tercio de sus ingresos. La baja del salario, en este caso fue del 12,3% en un año y del 5.7% en un mes.


Desde la asunción de Alberto Fernández, la pérdida del poder de compra de la canasta básica fue del 10,5% punta a punta. En cambio, teniendo en cuenta la evolución de los precios en los alimentos y bebidas, la baja del ingreso fue superior, del 15,8%.


Nota completa en Clarín

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