Por qué cayeron tanto los bonos en pesos esta semana y qué puede pasar

Durante las últimas décadas hemos escuchado a un sinfín de economistas y asesores políticos discutir sobre el tema de la deuda intentando convencer al resto de la sociedad de que “la deuda en pesos y, sobre todo, la deuda intra sector público, no son un problema”. Más allá de que esa afirmación parece tener cierto sentido económico, guarda implícitas dos verdades que son de una importante gravedad.


En primer lugar, que la deuda en manos de organismos públicos es fácilmente reestructurable a condiciones poco favorables para el acreedor, como puede ser el caso de los bonos en cartera del FGS.


En segundo lugar, que el peso de la deuda sobre las arcas públicas cuando está emitida en moneda nacional puede ir disminuyendo conforme la inflación va carcomiendo el valor del dinero (es decir se puede ir “licuando”).


Sin adentrarnos en el impacto negativo que esta forma de proceder de parte del gobierno puede tener sobre los últimos tenedores de los bonos, el mercado de renta fija argentino dio muestra en el último mes del peligro que esta verdad a medias encierra.


Desde principios de mayo, los títulos públicos emitidos en pesos y que ajustan su capital por el índice CER de precio minorista, han sufrido una importante pérdida de valor. Solo para mencionar algunos ejemplos, en el mes pasado el TX23 perdió un 2,1% del valor en el mercado mientras que el TX24 sufrió una caída del 1,43%. Esta pérdida que comenzó a reflejarse durante mayo se profundiza en lo que va de junio, en donde los bonos con mayor volumen muestran hasta el momento pérdidas que superan el 8%, como el caso del ya mencionado TX23.


Por qué cayeron los bonos


Cuando vamos al detalle de esta fuerte caída por parte de bonos que cubren al inversor de las altas tasas de inflación, encontramos que principalmente está impulsada por el desprendimiento de este tipo de bonos por parte de los principales fondos de inversión del país.


Las administradoras de cartera de los fondos han aportado el mayor volumen a la negociación de estos activos incrementando fuertemente la oferta y provocando una considerable caída de los precios.


Así, en lo que va del mes, la venta de estos instrumentos de renta fija por parte de las carteras de los fondos, equivalió a $ 30.40 millones. Estos desprendimientos impulsaron una profundización de la caída de los precios de este tipo de bonos indexados, agravando el escenario que comenzaba a observarse durante el mes de mayo.


En particular, el 30,77% del total del volumen negociado a partir del desprendimiento de la cartera de los fondos de este tipo de bonos, fue realizado el 8 de junio por parte de los fondos Pellegrini. Estos fondos son administrados por parte del Banco de la Nación Argentina.


Es para resaltar que, en este momento, la deuda pública indexada representa aproximadamente el 79,3% del total de la deuda en pesos, siendo uno de sus principales tenedores la ANSES. Cuando vemos la composición de la cartera del FGS, encontramos que más del 70% está colocado en títulos de deuda pública, y que de ese porcentaje casi el 70% en bonos indexados.


A dónde van todos esos pesos


Una pregunta válida a realizar es a dónde puede ir todo ese dinero, teniendo en cuenta que sólo un porcentaje fue reinvertido por parte de los fondos de Money Market. Sin lugar a dudas, la alternativa que cobra más importancia y luce más tentadora es el dólar MEP o el CCL (contado con liqui). Considerando el fuerte aumento del índice de precios en los últimos meses y que en paralelo el tipo de cambio negociado en la bolsa permaneció prácticamente estable, el atraso cambiario se torna evidente lo cual lo vuelve una alternativa de inversión.


Es de esperar, por tanto, que si el Banco Central no interviene en el mercado aumentando la tasa de interés para absorber parte de este desprendimiento de carteras, el aumento del tipo de cambio supere ampliamente a los máximos que se alcanzaron a lo largo de este año.


​Un último y más preocupante interrogante es cómo va a ser el tesoro nacional durante este mes y los posteriores para rollear el stock de deuda en LECER a partir de este desplome de los precios, siendo que estos títulos representaron en suma durante abril y mayo un stock de aproximadamente $583,6 mil millones.


Por tanto, estos acontecimientos no solo vuelven muy delicada la posición del gobierno de cara a la deuda en pesos, sino que refuta la afirmación inicial de que la deuda en pesos no es importante.


* Ignacio Zorzoli es director de Finanzas del Centro de Estudios Económicos Argentina XXI (CEEAXXI)


Publicado en Clarín

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