Rebote post Covid: Brasil deja atrás a Argentina

Por Jeremías Morlandi


Brasil recibió 8 veces más inversiones que Argentina en 2020. Los diferenciales de base que marcan dos senderos de recuperación post pandemia bien diferentes.


Desde el inicio de la pandemia, Alberto Fernández intentó darle cierta "épica" a la batalla contra el virus, pero a medida que la cuarentena se extendía, la enfermedad no parecía estar siendo contenida y la preocupación fue mutando hacia la inestabilidad económica del sector privado. El gobierno intentó continuar con su estrategia y en una conferencia mostró cuadro donde comparaba la cantidad de fallecidos de una determinada cantidad de países y el impacto económico de la pandemia en cada uno de ellos. Allí, nuestra cantidad de fallecidos (1150 al 25 de junio) era ínfima en comparación, aunque ya se avizoraba una caída del PBI de más del 9% para el 2020, en línea con otros países, como EE. UU. y Alemania.


Merece la pena analizar los datos actualizados en un informe lanzado por el Centro de Estudios Económicos ARGENTINA XXI (CEEAXXI) y realizar una comparación con nuestro socio comercial, Brasil. En el cuadro presentado por el gobierno en junio, Brasil presentaba 53.830 muertos y una caída del PBI proyectada para el 2020 del 9,1%.


Según los últimos datos, Brasil tiene un indicador levemente mejor que el nuestro (0,101% de su población fallecida vs. 0,103% de la población argentina fallecida), aunque casi no ha habido medidas restrictivas impuestas desde el Gobierno Federal, sino que ese asunto ha estado en manos de los gobiernos locales. En esta línea, y de acuerdo con proyecciones de vacunación realizadas, Brasil tardará, al ritmo actual, la mitad de los días que Argentina en vacunar al 70% de su población, sin adentrarnos en los escándalos de las vacunaciones VIP vistos en nuestro país a finales de febrero y las promesas inconclusas de inocular a más de diez millones de personas para el mes de marzo.


En cuanto a los indicadores económicos y sociales, Brasil logró recortar su caída de PBI y en 2020 observó un retroceso del 4,5%; mientras que Argentina empeoró su desplome económico al 10,6% del PBI. No obstante, cabe destacar que el punto de partida es fundamental y es importante preguntarnos quién está en mejores condiciones para recuperarse. Argentina ya se encontraba transitando una de las peores crisis de su historia antes de la llegada del Covid-19, profundizada desde principios del 2018; mientras que Brasil, si bien hasta 2019 presentó inestabilidad económica y política, desde la asunción del gobierno de Bolsonaro, se ha embarcado en un camino de reformas.


De hecho, esto se puede observar en términos de empleo. En Argentina, de acuerdo con el INDEC, con datos del segundo trimestre, se perdieron más de 3,75 millones de puestos laborales, a pesar de programas como el de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción; en línea con el cierre de más de 40 mil empresas. Brasil, por otro lado, pudo conservar 16,2 millones de puestos de trabajo gracias al "Programa de Beneficios de Emergencia para la Preservación de Ingresos y Empleo", sumadas a reformas laborales e impositivas, y culminó el 2020 con una creación neta de más de 400 mil empleos.


En términos de actividad económica, la firma IHS Markit afirma que Brasil lidera la recuperación de la industria manufacturera mundial en conjunción con un aumento de la demanda y consumo internos. Según los últimos datos, la producción industrial argentina cayó 7,6% en 2020 respecto al año anterior; a la vez que acumula 9 trimestres consecutivos de caída en su consumo interno, promediando una baja del 9,2%. También podemos observar que las exportaciones de Brasil continúan creciendo sin pausa desde el mes de agosto.


Brasil también podrá contar con la ayuda externa para su recuperación dado que se pueden esperar mejoras en las finanzas públicas del país a raíz del plan de privatizaciones del gobierno de Bolsonaro, que pretende recaudar unos 70.100 millones de dólares en 2021. De hecho, aún con una fuerte caída durante el 2020, la Inversión Extranjera Directa de Brasil superó los 34.000 millones de dólares y se espera duplicar ese valor en 2021, impulsando medidas que aumenten la confianza inversora, como la independencia del Banco Central. Con estos ingresos y su recuperación económica, sumado a desregulaciones y bajas de impuestos en marcha, Brasil podrá hacer frente a sus desafíos sociales y avanzar en una agenda de crecimiento. Al mismo tiempo, la inversión extranjera en Argentina cerrará en torno a los 4.000 millones de dólares, sumado al hecho de que nuestro país está virtualmente cerrado a los mercados.


La realidad muestra que Argentina vive a paquetes de estímulo. Los desequilibrios macroeconómicos no aparecieron durante la pandemia, sino que se vieron incrementados por millones. Es claro que nuestras excesivas regulaciones le pondrán un freno a nuestra recuperación. La devastación que deja atrás el coronavirus presenta una oportunidad única de empezar de nuevo, corrigiendo los desequilibrios y despejando el camino para el crecimiento, mediante la eliminación de regulaciones e impuestos y otro tipo de reformas más profundas.


Solo así nuestros trabajadores tendrán la oportunidad de recuperar sus empleos, nuestros empresarios la oportunidad de abrir las persianas nuevamente y nuestros jóvenes la esperanza de un mañana que no comience en Ezeiza. Nuestro vecino entendió que el costo de un Estado gigante y presente es menos comida en la mesa de sus ciudadanos, menos consumo y menos inversión. Es hora de que lo entendamos también.


Publicado en La Política Online

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